EL ARTE DE EVALUAR (REALIZADO POR NEISHA TOUSSAINT)
La acción educativa comprende varias fases, entre ellas se encuentra la evaluación, el cual no es más que la forma de recoger datos relacionados con el aprendizaje de los educandos con la finalidad de determinar si la enseñanza esta surtiendo los efectos esperados, si es adecuado a quien se destina y si es preciso hacer ajustes a la planificación, otro elemento a tomar en cuenta son los criterios usados para realizar dichas evaluaciones para lo cual se utilizan diferentes modalidades tales como la evaluación, autoevaluación y co-evaluación, siendo estos usados en todos los momentos del proceso de enseñanza aprendizaje.
El objetivo de evaluar es el de permitir conocer las competencias adquiridas por los estudiantes que le servirán en el mundo del trabajo, por ello no puede realizarse sólo por medio de tests escritos sino a través de algunos instrumentos y técnicas evaluativas adecuadas a este, tales como pruebas operatorias, portafolios, análisis de casos, mapas conceptuales, observación, proyectos, pruebas de conocimientos y entrevista.
Todos los docentes usan cada una de las modalidades existentes, ya que mediante ellos es posible determinar si el estudiante ha comprendido los contenidos impartidos y cumplir los objetivos propuestos, para ello se requiere el uso de diversas técnicas cuantitativas y cualitativas que se deben realizar de forma continua y permanente.
La Evaluación adquiere sentido en la medida que se comprueba su eficacia y posibilita el perfeccionamiento de la acción docente. Uno de los elementos a tomar en cuenta al momento de realizar esta fase de la acción educativa, es el de no evaluar por evaluar, sino usarlo para mejorar los programas, la organización de las tareas y la transferencia a una más eficiente selección metodológica y poder cumplir el objetivo propuesto (transferir conocimientos).
Si partimos de la premisa, ¿Es importante evaluar?, podemos decir que todos docentes responderían de forma afirmativa, ya que aunque el tema de la evaluación no es nuevo en absoluto, los docentes somos conscientes más que nunca de la importancia y las repercusiones del hecho de evaluar o de ser evaluado. Existe quizá una mayor consciencia de la necesidad de alcanzar determinadas cuotas de calidad educativa, de aprovechar adecuadamente los recursos, el tiempo y los esfuerzos y, por otra parte, el nivel de competencia entre los individuos.
Quizá uno de los factores más importantes que explican que la evaluación ocupe actualmente en educación un lugar tan destacado, es la comprensión por parte de los profesionales de la educación de que lo que en realidad prescribe y decide las preguntas "que, cómo, por qué y cuándo enseñar" es la evaluación. Es decir, las decisiones que se hayan tomado sobre "qué, cómo, por qué y cuándo evaluar".
Si se realiza una comparación entre las diferentes posturas de evaluación, en este caso la positivista o tradicional y la constructivista, se puede decir que en la primera se usa un aprendizaje de tipo memorístico y se afianza en la formación del carácter de los estudiantes, por el contrario la segunda prepara los aprendizajes a partir de la construcción de los saberes siendo éste más humanista ya que permite al estudiante la interrelación con el entorno social.
Uno de los elementos que se toman en cuenta al momento de evaluar en una postura tradicional es la cuantificación de los conocimientos, lo cual hace que se estandaricen los aprendizajes, para ello se usan técnicas de evaluación que conlleva a categorizar a los estudiantes. Por otro lado, en la postura constructivista se facilita la comprensión de los contenidos y permite el avance del aprendizaje de forma permanente, continua y de acuerdo a las competencias de cada uno de los estudiantes, de igual modo incentiva la interrelación con el entorno siendo este de tipo colaborativo.
Es importante recalcar que en una postura constructivista, el estudiante es el responsable de crear su propio conocimiento, por lo cual se deben unir docentes y alumnos de modo que sean ambos coparticipes en la forma de evaluar dicho aprendizaje, facilitando la labor del maestro ya que este cumple un papel de facilitador, permitiendo estar todos a un mismo nivel.
jueves, 15 de mayo de 2008
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