martes, 13 de mayo de 2008

Evaluación




De: Carmen Elvira Montilla
Maestría: Docencia Universitaria
UNELLEZ Estado Barinas
Grupo D de viernes y sábado
A continuación se presentarán unas reflexiones sobre preguntas generadoras de opinión, estas son las siguiente:
¿En qué consiste el acto de evaluar?: en un proceso sistemático, interactivo, cooperativo, continuo y reflexivo que permite recolectar información significativa acerca de la calidad del desempeño, avance, rendimiento o logro del estudiante y de la calidad de los procesos empleados por el docente para alcanzar los objetivos de formación, todo con el fin de tomar decisiones que orienten el aprendizaje y el esfuerzo de la gestión docente.
¿Es compartida su idea al respecto con sus pares?: Sí, es compartida mi concepción con mis compañeros, porque en varios conversatorios realizados en diferentes secciones de aprendizaje; hemos acordado que la evaluación es entendida como un proceso de atribuir juicios de valor sobre una realidad observada, asumiendo que los docente deben valorar o calificar a sus estudiantes en función del concepto que tenga sobre la evaluación, el estudiantes y la universidad; y los estudiantes aprenden y responden a las evaluaciones según la motivación y las estrategias cognitivas que tenga para aprender.
¿Cómo enfoca usted una evaluación del aprendizaje orientado por una postura positivista del conocimiento y otra orientada por el constructivista? En qué se distinguen o difieren.
Este enfoque lo voy a reflejar mediante un cuadro comparativo que se explicara de la siguiente manera:
Cuadro comparativo de la evaluación tradicional y la evaluación del modelo constructivista



En su opinión ¿cuál sería el grado de libertad para que el estudiante participe en la determinación de formas evaluativas de su aprendizaje?
Desde una interpretación tradicional de la evaluación, propia de la función asignada, el docente ha venido desempeñando un papel decisivo, además de decisorio, de un modo unidireccional; por tanto El papel asignado a quien aprendía fue el de responder a cuantas preguntas se le formularan. Desde concepciónes, alternativa, y más a tono con los nuevos enfoques curriculares orientados por la racionalidad practica y critica, quien aprende tiene mucho que decir de lo que aprende y de la forma en que lo hace. Bajo este esquema se hace necesario que el docente debe establecer acuerdo con su estudiante, en función, a las normas y tipos de evaluación a aplicar para alcanzar los objetivos establecido, Es decir el grado de libertad que deben tener el estudiante para participar en la escogencias de formas evaluativas de aprendizaje dependerá del consenso que se establezca entre las partes.

3 comentarios:

Prof. Nestor Ruiz dijo...

A continuación se presenta una visión de los diferentes contenidos:
_El acto de evaluar,
_La evaluación enfocada desde la postura positivista del conocimiento y la postura orientada al constructivismo
_El grado de libertad que deben tener los estudiantes al momento de participar en la determinación de las formas evaluativas de su aprendizaje

¿En que consiste el Acto de Evaluar?
Es un proceso donde existe la interactividad comunicativa efectuada por un Docente, a través de las diferentes aplicaciones de técnicas e instrumentos, donde recolecta y revisa toda la información sobre los cambios que realiza cada uno de sus estudiantes, en el logro de los objetivos propuestos en base a un currículo académico.


¿Como enfocaría una evaluación de aprendizaje orientada por una postura positivista del conocimiento y otra orientada por el constructivismo? ¿En qué se distinguen o difieren?
La postura positivista promueve la transmisión de conocimientos orientados desde un punto de vista racional y científico; sin embargo en la práctica nos enseña y condiciona a asumir y repetir de manera inconsciente ciertas premisas como verdaderas sin posibilidad de razonar y pensar de forma lógica, lo que nos conduce a ser seres o agentes pasivos de la recepción mera del conocimiento en el proceso de aprendizaje. Este método monotonista y carente de retos para el estudiante ha demostrado no ser el más optimo, ya que el mismo coloca al profesor como el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y el estudiante un receptor que poco alcanza a comprender lo que se le es expuesto, solo un bajo porcentaje de los estudiantes logra aprender.

El modelo constructivista está basado en el impulso al desarrollo creativo e innovador del estudiante, es decir, visto este centro y ser activo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Partiendo de esta premisa podemos parafrasear al maestro Simón Rodríguez quien pregonaba “... o inventamos o erramos...”. Se han propuesto algunas soluciones para el modelo tradicional de enseñanza. Para el aprendizaje constructivista el conocimiento debe ser construido por el estudiante y no simplemente pasado de una persona a otra como se hace en la ensenanza tradicional, es decir, el estudiante debe ser autogestor de su conocimiento bajo la orientación del docente. Algunos estudios recientes demuestran que el estudiante que trabaja en esta forma logra retener apoximadamente un 80% de lo que estudia y este porcentaje aumenta si el estudiante hace las veces de profesor entre los miembros de su equipo.

La diferencia fundamental entre estos dos modelos o enfoques es que el modelo positivista centra o coloca al profesor como el núcleo del proceso de enseñanza aprendizaje mientras que el constructivista hace lo contrario el centro de este proceso es el estudiante como ente primordial del aprendizaje.


En su opinión ¿cuál sería el grado de libertad para que el estudiante participe en la determinación de formas evaluativas de su aprendizaje?
Particularmente considero que el estudiante debe tener un alto grado de libertad para que participe en la determinación de formas evaluativas de su aprendizaje.

Las teorías constructivistas han generado un elevado número de investigaciones educativas que han supuesto un gran avance en la enseñanza de las ciencias educativas, al integrar la estructura conceptual lógica de las disciplinas en la estructura psicológica de los estudiantes. En este sentido, interesa destacar algunos criterios del constructivismo que son fundamentales para que el proceso de enseñanza aprendizaje sea significativo.

Hay que tener en cuenta las ideas previas de los estudiantes ligados a sus vivencias personales y sociales, con el fin de promover en el estudiante un cambio conceptual para comprender la evaluación como un conjunto de información que se encuentra en permanente revisión. Y que a su vez al momento de seleccionar los determinadas formas de evaluación sean las más adecuadas y que permitan una evaluación integral y no se centro solo en consideraciones de conocimiento. Las pautas de interacción docente y estudiante más favorables para el proceso de construcción del conocimiento de la educación, en las que son llamadas “reglas de la contingencia”, es decir, cuando las intervenciones del profesorado están ajustadas al nivel de aprendizaje del estudiante. En este modelo didáctico, la función del Docente y de los estudiantes es complementaria, dado que el primero dispone los contenidos que el segundo deberá reelaborar, por medio de diversas actividades en las que se pueden combinar estrategias metodológicas de exposición o recepción, de descubrimiento y de indagación. La evaluación se centra en el desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas psicomotoras e intelectuales en la construcción del conocimiento.

Prof. Nestor Ruiz dijo...

INDIVIDUAL.....
ANÁLISIS DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y DEPENDENCIA

En los últimos años, se he generado una gran discusión a nivel educativo en torno al papel de la educación en función de los cambios sociales que se ha experimentado en los países sub-desarrollados alrededor de las teorías de dependencia en la relación centro-periféria, que son producto de muchos factores internos y externos entre los que se destacan, la reproducción de las relaciones capitalistas de producción, que generan a nivel educativo distorsiones, inestabilidad y atraso. Para comprender de una forma más profunda y objetiva estos fenómenos en el ámbito educativo debemos enmarcarlos en un análisis histórico, político y social.

Teóricamente la Educación Superior en Venezuela tiene sus raíces en el proceso de implantación de los grupos primeros y primarios que se ponen de manifiesto a partir de 1592 por autorización del Rey Felipe 11, con el establecimiento de una Cátedra de Gramática y Un seminario de nombre Santa Rosa de Lima, que más tarde se convierte en la Universidad de Caracas (1791). Dicha universidad estuvo dirigida desde sus inicios por la iglesia quien a su vez respondía a los designios y mandatos de la Corona Española, lo cual implicaba una educación al servicio de la misma que garantizara conservación de sus intereses en el país. El Concilio de Trento y la Real Cédula de 1695, dieron a la educación venezolana un carácter teológico, religioso, humanístico, medieval y dogmático.

Más tarde el proceso de la Revolución Francesa influye determinantemente en el cuestionamiento a estas ideas y objetivos del modelo universitario implantado por la colonia, más sin embargo no es sino hasta el comienzo de la revolución independentista que da origen a la “Universidad Republicana” cuando se producen ciertos cambios aunque no verdaderamente significativos porque conservan intacta la estructura de la misma, ya que se mantiene su carácter excluyente, elitesco, aristocrático y teológico.

En 1826, la Universidad de Caracas se despoja de su dependencia eclesiástica y se convierte en la Universidad Central de Venezuela y es dotada de una estructura académico administrativa por el Doctor José María Vargas. Durante el siglo XIX se crearon tres universidades la de Mérida en 1810, la de Maracaibo en 1891 y la de Valencia en 1892.

En 1870 se estatuyó con más fuerza en Control del Estado en la educación así como la gratuidad de la educación primaria y su obligatoriedad.

En el siglo XX la Educación Superior continúa siendo elitesca, comienza una discusión en Latinoamérica acerca de lo que “DEBER SER LA UNIVERSIDAD”. La reforma de cordova en Argentina jugó en este sentido un papel determinante, aunque no inmediato debido a las condiciones políticas que se vivieron en el país hasta 1958 producto del régimen establecido, lo que ocasionó un estancamiento de la educación para esos años.

A principios del siglo XX la economía del país estuvo basada en la producción en ciertos rubros de la producción agrícola tales como café, cacao entre otros. Durantes estos años no se crean nuevas instituciones de Educación Superior cuestión que impide su masificación y crecimiento así como avances en las diferentes áreas del conocimiento.

En 1920 surge el petróleo como nueva actividad económica y al mismo tiempo se traslada el centro económico del capitalismo mundial de Inglaterra a los EE.UU. Lo que implica el comienzo o inicio de una nueva era o fase del colonalismo. La explotación del petróleo en el país ciertamente produce un cambio socioeconómico que centra la actividad productiva alrededor del mismo, genera el éxodo campesino, el desarrollo vial entre otros. El ámbito de la educación el aspecto más resaltante es la Ley Orgánica de Educación de 1924, la cual en materia de Educación Superior esta la divide en 5 ramas: Ciencias Médicas, Políticas, Eclesiásticas, Física y Matemática, y Filosofía y Letras; mientras las empresas petroleras aportaban la tecnología y los técnicos.

Entre 1936 y 1945 el sector agrícola y el industrial sufren cambios orientados a su fortalecimiento basados en los aportes del sector petrolero. En el campo educativo se crean escuelas normales y el Instituto Pedagógico de Caracas (1936). Las universidades comienzan a sufrir transformaciones dirigidas a robustecer la actividad económica del país, en ese aspecto se aperturan de las Facultades de Economía y Veterinaria en la UCV. En 1946 se reapertura lo que anteriormente se llamó Universidad de Maracaibo pero ahora bajo el nombre de Universidad del Zulia, es importante resaltar que las reformas planteadas se vieron frustradas por la aparición del nuevo régimen militar.

Desde 1948-1958 los cambios más significativos en la educación se vieron expresados en la nueva Ley Orgánica de Educación de 1948, entre los que se destaca el rol del estado como responsable y actor principal, la gratuidad de la misma en los planteles del estado, más sin embargo la carencia de una verdadera política educativa coherente se evidencia en que, el recurso humano necesario para los diferentes sectores productivos del país venían del exterior. Para el año 1950 el país sólo contaba con tres Universidades y un Instituto superior de formación docente. La matrícula escolar superior hasta entonces era de 6.091.

Con la caída de Pérez Jiménez se da inicio a un período “democrático”, se apertura nuevamente la Universidad de Carabobo, se promulga la Ley de Universidades que garantiza la autonomía y democracia en las universidades, con el fin de impulsar el desarrollo del país, se produce a partir de entonces una expansión y cambio del sistema educativo venezolano hasta nuestros días.

Es importante acotar que la universidad Venezolana en este momento de cambios sociales, políticos y económicos debe jugar un papel primordial en el desarrollo de las actividades productivas del país y debe estar en consonancia con las necesidades de la población. Es necesario que la universidad se vincule aun más con las comunidades y abandone el enclaustramiento en el que ha estado sumergida durante tantos años.

Es un papel verdaderamente protagónico el que le corresponde jugar a la educación superior ya que el verdadero aporte al progreso del país se hará en la medida en que la misma responda a las exigencias e intereses supremos de nuestra sociedad en el marco de este proceso histórico de cambios y transformaciones. Uno de los aportes más importantes de la universidad tiene que ver con actividades de extensión e investigación que permiten diagnosticar y estudiar problemas reales de las comunidades y población en general a objeto de brindar posibles soluciones a los mismos. Cada día la educación debe ser de mayor calidad y ofrecida a vastos sectores de la población sin discriminación alguna garantizándole este derecho constitucional a todos.

Anónimo dijo...

PROPUESTAS PARA UNA NUEVA UNIVERSIDAD
Por Roberto López Sánchez.

Este autor hace una serie de planteamiento en los cuales propone un nuevo sistema universitario, para ello hace fundamentalmente cuatro propuestas como son: ¿Para que transformar a las universidades? Del paradigma positivista al pensamiento complejo, la ciencia neutra y la ciencia comprometida con los intereses populares y nacionales, cambiar la educación para construir el socialismo y la propuesta para una nueva ley de educación superior. En cuanto al primer punto toma como premisa la crisis de los paradigmas enunciada por Tomas Khun, en el año de 1986, sobre las revoluciones científicas, cuando afirmaba que la crisis es una condición previa y necesaria para el nacimiento de nuevas teorías. Khun consideraba que cuando un modelo, un paradigma o una teoría se agotaba entraba en crisis y esta crisis daba paso a lo novedoso que vendría a dar respuestas a las necesidades, presumía que lo que había entrado en crisis no es esta o aquella teoría de la ciencia sino la ciencia misma. Roberto López tomando el símil de la crisis de los paradigmas de Khun, lo compara con lo que denomina la crisis en las universidades venezolanas, donde sus modelos agotados con la creación de facultades y escuelas producto del modelo positivista debe darle paso a un nuevo modelo o a un nuevo paradigma, que contenga una lógica de la complejidad, que entienda que la sociedad es una especie de tejido de constituyentes heterogéneo inseparablemente asociados, por lo tanto el reconocimiento de estos procesos complejos, desarrolla el paradigma de la interdisciplinariedad, lo que implica una ruptura epistemológica, acompañada de profundos conflictos cognitivos. En tal sentido el cambio que propone es la eliminación de las escuelas como estructura universitarias y crear grandes áreas del conocimiento, como la ciencia de la salud, las ciencias sociales y otras. En mi parecer estos cambios realmente no solucionan la crisis universitaria en Venezuela como tampoco se han solucionado los problemas en otros ministerios u organismos estatales con solo cambiar sus estructuras o nombre, cuando el verdadero problema es de políticas acertadas que cambien la mentalidad de quienes dirigen esas instituciones.
Con respecto el segundo punto sobre la neutralidad de la ciencia influenciada por el paradigma positivista en el desarrollo científico. Es cierto que el conocimiento científico tiene su propia historicidad, es decir, varia de acuerdo a cada época histórica, así tenemos que el paradigma mecanicista de Galileo, Copernico Y Newton después de doscientos años comienza a ser cuestionado en sus bases fundamentales, luego se logra otra generalización al aplicar la ley no solo a la materia sino también a toda forma de energía. Es así, como en 1905 Albert Einstein expresaría en su insatisfacción con el paradigma mecanicista y formula la teoría de la relatividad, con la cual nace otro paradigma el relativista – cuantico. López Sánchez hace una critica a la visión positivista de la ciencia pura, objetiva y exacta la cual fue superada a lo largo del siglo XX por los avances en las ciencias física como lo cito en el párrafo anterior. Considera que bajo el manto de la neutralidad de la ciencia se ha impuesto una relación de subordinación entre países, los industrializados y los que están en vías de desarrollo o subdesarrollados, todo ello provocado por los centros de poder mundial globalizado. Propone que en Venezuela y América latina, la ciencia debe orientarse principalmente a dar respuestas y explicaciones a los procesos de conflicto y cambios que estremecen a nuestras sociedades. Sin embargo me parece que pretende politizar la creación de los nuevos conocimientos al pretenderla asociarla con la construcción del socialismo del siglo XXI, el alba, el banco del sur y otras que hasta ahora se pueden considerar unas inteligencias revolucionarias.
En el tercer aspecto el autor considera que la educación tradicional ha estado sometida a la crítica en las ultimas décadas, pero sin embargo observa que han ocurrido cambios importantes con la creación de las escuelas bolivarianas, las misiones Robinsón, Rivas y Sucre , y la creación de la Universidad Bolivariana. Respecto a la propuesta del nuevo currículo tiene una concepción humanística donde la economía, la ciencia y la tecnología están al servicio de los seres humanos, pero no expresa nada con respecto a su ideologización. Sin embargo este fue un currículo que fue protestado por maestros, padres y representantes por considerarlo dañino para los estudiantes por su ideologización partidista.
Por ultimo propone una nueva ley de educación superior, donde se pretende un proceso de transformación de las universidades, aunque reconoce que su ejecución por si mismo no garantiza un cambio verdadero. Esta ley propone un nuevo sistema para la elección de las autoridades universitarias (rectores), sobre la comisión electoral universitaria, la departamentizacion como estructura básica de nueva universidad, la democratización de los consejos universitarios, concursos para ingresar del personal docente y la evaluación de estos. Sin embargo toda esta estructura pareciera que deba mas a tener un control del ejecutivo sobre las universidades que realmente tengan una intención sana de resolver el problema universitario con mas presupuestos, con mas servicios estudiantiles, como becas comedor, salud, biblioteca y una inclusión mas positiva basándose en la equidad, la calidad y la vocación de los estudiantes.