Carmen Osorio
1.- ¿En que consiste el acto de evaluar?
Desde el punto de vista del constructivismo, evaluar no es solo medir, es una actividad compleja, de comprensión y reflexión sobre la enseñanza y el proceso de aprendizaje. Es una actividad necesaria, ya que aporta al docente un mecanismo de autocontrol, que le permite conocer las causas de los problemas u obstáculos que se pueden presentar en el proceso. Además, nos permite conocer si se esta dando algún tipo de aprendizaje cualquiera que este fuera y nos proporciona información para corregir o mejorar la práctica docente.
2.- Es compartida su idea al respecto con sus pares?
Para algunos evaluar, es medir utilizando instrumentos diversos, para otros es un comportamiento que se puede valorar y observar a la vez. Mientras que para otros es un proceso complejo que implica mucho más que medir.
3.- ¿En qué se distinguen o difieren?
4.- ¿Cómo enfocaría Ud. una evaluación de aprendizaje orientada por una postura positivista del conocimiento y otra orientada por el constructivismo?
Para el modelo positivista, la evaluación del aprendizaje, se basa generalmente en productos observables y medibles; es un modelo reduccionista, ya que pone énfasis en lo observable, descuidando los procesos de elaboración o construcción que le dan origen. Favorece el aprendizaje memorístico, la pasividad y la acriticidad. Interesan muy poco los conocimientos y experiencias previas. Favorece el individualismo.
Desde el punto de vista del constructivismo, se sugiere que el profesor focalice la actividad evaluativa durante todo el proceso de construcción que desarrollan los estudiantes.
Por ejemplo:
• La naturaleza de los conocimientos previos que posee
• Las estrategias cognitivas y metacognitivas que utiliza y/o el tipo de enfoque de procesamiento (superficial, estratégico) empleado.
• El tipo de metas y patrones motivacionales que el estudiante persigue.
• Las expectativas que se plantea.
En el modelo constructivista, interesa menos el aprendizaje memorístico y se da valor al aprendizaje significativo, además se favorece el desarrollo de la capacidad de autoevaluación del estudiante.
5.- En su opinión ¿Cuál será el grado de libertad para que el estudiante participe en la determinación de formas evaluativos de su aprendizaje?.
La autoevaluación, es una de las metas que debe tenerse presente en todo momento en el arte de evaluar. Se debe desarrollar en el estudiante su capacidad para realizarla, creando situaciones y espacios para que aprenda a evaluar el proceso y el resultado su propio aprendizaje, en función de objetivos específicos y según ciertos criterios que ellos deben ir aprendiendo principalmente a partir de las valoraciones relevantes realizadas por el docente. Esta capacidad de autoevaluarse es fundamental y necesaria para todo aprendizaje constructivo y es necesario que el estudiante la desarrolle en cualquier situación escolar o extraescolar.
sábado, 17 de mayo de 2008
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