
Nestor Ruiz dijo...
A continuación se presenta una visión de los diferentes contenidos:
_El acto de evaluar,
_La evaluación enfocada desde la postura positivista del conocimiento y la postura orientada al constructivismo
_El grado de libertad que deben tener los estudiantes al momento de participar en la determinación de las formas evaluativas de su aprendizaje
¿En que consiste el Acto de Evaluar?
Es un proceso donde existe la interactividad comunicativa efectuada por un Docente, a través de las diferentes aplicaciones de técnicas e instrumentos, donde recolecta y revisa toda la información sobre los cambios que realiza cada uno de sus estudiantes, en el logro de los objetivos propuestos en base a un currículo académico.
¿Como enfocaría una evaluación de aprendizaje orientada por una postura positivista del conocimiento y otra orientada por el constructivismo? ¿En qué se distinguen o difieren?
La postura positivista promueve la transmisión de conocimientos orientados desde un punto de vista racional y científico; sin embargo en la práctica nos enseña y condiciona a asumir y repetir de manera inconsciente ciertas premisas como verdaderas sin posibilidad de razonar y pensar de forma lógica, lo que nos conduce a ser seres o agentes pasivos de la recepción mera del conocimiento en el proceso de aprendizaje. Este método monotonista y carente de retos para el estudiante ha demostrado no ser el más optimo, ya que el mismo coloca al profesor como el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje y el estudiante un receptor que poco alcanza a comprender lo que se le es expuesto, solo un bajo porcentaje de los estudiantes logra aprender.
El modelo constructivista está basado en el impulso al desarrollo creativo e innovador del estudiante, es decir, visto este centro y ser activo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Partiendo de esta premisa podemos parafrasear al maestro Simón Rodríguez quien pregonaba “... o inventamos o erramos...”. Se han propuesto algunas soluciones para el modelo tradicional de enseñanza. Para el aprendizaje constructivista el conocimiento debe ser construido por el estudiante y no simplemente pasado de una persona a otra como se hace en la ensenanza tradicional, es decir, el estudiante debe ser autogestor de su conocimiento bajo la orientación del docente. Algunos estudios recientes demuestran que el estudiante que trabaja en esta forma logra retener apoximadamente un 80% de lo que estudia y este porcentaje aumenta si el estudiante hace las veces de profesor entre los miembros de su equipo.
La diferencia fundamental entre estos dos modelos o enfoques es que el modelo positivista centra o coloca al profesor como el núcleo del proceso de enseñanza aprendizaje mientras que el constructivista hace lo contrario el centro de este proceso es el estudiante como ente primordial del aprendizaje.
En su opinión ¿cuál sería el grado de libertad para que el estudiante participe en la determinación de formas evaluativas de su aprendizaje?
Particularmente considero que el estudiante debe tener un alto grado de libertad para que participe en la determinación de formas evaluativas de su aprendizaje.
Las teorías constructivistas han generado un elevado número de investigaciones educativas que han supuesto un gran avance en la enseñanza de las ciencias educativas, al integrar la estructura conceptual lógica de las disciplinas en la estructura psicológica de los estudiantes. En este sentido, interesa destacar algunos criterios del constructivismo que son fundamentales para que el proceso de enseñanza aprendizaje sea significativo.
Hay que tener en cuenta las ideas previas de los estudiantes ligados a sus vivencias personales y sociales, con el fin de promover en el estudiante un cambio conceptual para comprender la evaluación como un conjunto de información que se encuentra en permanente revisión. Y que a su vez al momento de seleccionar los determinadas formas de evaluación sean las más adecuadas y que permitan una evaluación integral y no se centro solo en consideraciones de conocimiento. Las pautas de interacción docente y estudiante más favorables para el proceso de construcción del conocimiento de la educación, en las que son llamadas “reglas de la contingencia”, es decir, cuando las intervenciones del profesorado están ajustadas al nivel de aprendizaje del estudiante. En este modelo didáctico, la función del Docente y de los estudiantes es complementaria, dado que el primero dispone los contenidos que el segundo deberá reelaborar, por medio de diversas actividades en las que se pueden combinar estrategias metodológicas de exposición o recepción, de descubrimiento y de indagación. La evaluación se centra en el desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas psicomotoras e intelectuales en la construcción del conocimiento.
14 de mayo de 2008 15:52
1 comentario:
Cegarra Calderón Julio Cesar
El acto de evaluar: consiste en emitir juicios de valor y tomar decisiones. En el ámbito educativo el concepto de evaluación es el más amplio y engloba, por tanto a los otros dos, aunque no se identifica con ellos. La evaluación es una característica de toda actividad humana intencional y requiere objetividad y sistematización lo que exige algunas escalas o criterios que sirvan de referencia. Por todo ello, en numerosas ocasiones, la evaluación comienza con la medida, lo que ha supuesto, en ocasiones confundir evaluación con medida. La evaluación es un proceso investigador por el que se obtienen explicaciones sobre el funcionamiento del proceso de enseñanza- aprendizaje, con el fin de introducir consecuentemente los cambios oportunos para mejorarlo.
Un punto muy importante son los instrumentos o dispositivos de evaluación que juega un lugar central en las evaluaciones. Analizar su validez y confiabilidad consiste en un momento. La validez implica que midan lo que pretenden medir. La confiabilidad da cuenta de que aplicados en diferentes circunstancias obtienen similares resultados. Esta tarea se completa al construir los criterios con los que se va a evaluar y se la comunica a los estudiantes. Se trata de tres momentos de la evaluación: confeccionar los instrumentos, analizar su confiabilidad y validez y construir los criterios de evaluación para comunicárselos a los estudiantes. Estos momentos entraman diferentes y complejas tareas que contemplan propuestas creativas, rigor en el análisis y compromiso al transformar la evaluación en un nuevo acto de aprendizaje cuando los estudiantes comprenden y comparten el sentido de los criterios de evaluación con que se los evaluará. El análisis de la pertinencia de los criterios también nos provoca nuevas comodidades, aspiraciones que compartimos los docentes en el acto de evaluar. Al someter los criterios de la evaluación a los alumnos logramos también dar cuenta de nuestro compromiso por generar evaluaciones que transparenten las aspiraciones o expectativas del trabajo docente. Ejemplos de criterios pueden ser: la remisión a la bibliografía, la pulcritud en el análisis, el reconocimiento de las dimensiones de análisis más importantes, el recuerdo de datos, etc. Los criterios que seleccionamos dependerán del campo de conocimientos, de las concepciones de enseñanza y de las de aprendizaje.
Es importante recalcar que en la evaluación constructivista de hoy en día por medio del MPPE se requiere que el estudiante y docente sean participe en la evaluación de enseñanza- aprendizaje ya que al estudiante se la da la libertad de escoger y elegir por medio de un contrato de evaluación las estrategias como ellos quieren ser evaluados.
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